Traicionada

Lo sentí como tu abrazo. Por la forma en la que sus dedos se entrelazaron entre mis cabellos dorados. Por lo lento que sus manos descendían sobre mi espalda y se detenían en cada uno de los huecos causados por los huesos de mi columna de cristal. Por lo extraño de su voz al pronunciar mi nombre seguido del tuyo. Y ahí despertaba, una vez mas con mi mano izquierda entre mis cabellos y la derecha en mi espalda. Otra vez fingía que yo eras tú. Otra vez sentía que no estaba sola. Otra vez jugaba a no querer llorar por tu ausencia. 

5 comentarios:

chica león dijo...

A no querer desgarrarse la voz gritando un nombre que no volvería a llenar el otro hueco de la cama.

Fallen Love dijo...

Ains, cuando se echa de menos somos capaces de hacer lo que sea para pensar que esa persona está cerca.

Makeyourlifeadreaam dijo...

hola! me encanto el diseño de tu blog y más como escribís, sin duda te sigo. Te dejo mi blog para cuando quieras pasarte y dejarme tu opinión: makeyourlifeadreaam.blogspot.com saludos y suerte♥.

Centinela dijo...

esta situación me suena, verdaderamente me suena... pero me niego rotundamente a recordar/mencionar de donde me suena.

un beso, para ti y para tus palabras!

(pues a mi me fascina tu blog, todo, todito)

patri sick dijo...

jamás la soledad había sido tan bonita

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