Era mas difícil

Las mañanas sin tu esencia siempre eran las más difíciles. Por no poder juntar los parpados para dormir porque la noche era demasiado fría cuando no estábamos los dos juntos para abrigarnos y no congelarnos entre las blancas sabanas que simulaban nieve a punto de cubrirnos. Y sentir que los rayos del sol quemaban cuando no estaba tu piel cubriendo la mía para impedir que nuestras almas ardieran con la intensidad de 1000 corazones enamorados del sol. O de no poder almorzar ese par de tostadas con mermelada, porque era la costumbre de comerlas juntos; una tu y una yo, sin dejar nada sobre el plato. Pero si las ganas de comer no las encontraba ni en el jardín, entre los tarros de café o los de azúcar. ¿Entonces como podría tener ganas de vivir? Sabiendo que quizás ahí afuera podrías estar tu, necesitando mi abrazo caliente contra el hielo de la noche; mi piel contra tú piel para evitar que los rayos nos quemaran y ardiera nuestra alma; y mis tostadas con mermelada (y amor) para silenciar a los gritos secos de tu pequeño pero hambriento corazón.

2 comentarios:

Miss Frenesí dijo...

PRECIOSO.
Te sigo, un beso enorme!

David C. dijo...

se siente el amor.

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